miércoles, 8 de diciembre de 2010

Bloque 4: Dimensiones de la conciencia moral en diferentes ámbitos


Los actos morales, como actos que son, están orientados hacia el exterior, la realidad, el mundo, los demás. Pero, por ser morales, tienen un aspecto interno, que es el que hace que sean valorables. No podemos olvidar que somos morales porque sabemos que podemos elegir, porque sentimos que tenemos posibilidad de seguir caminos diferentes en nuestra vida, porque nos damos cuenta de que nuestras acciones tienen consecuencias. La conciencia de estas consecuencias es la base del aspecto interno de la moral, en ella está el origen de la valoración de nuestros actos, nuestros hábitos o nuestro modo de vida. Pero la conciencia moral es también conciencia de la libertad, conciencia de que no todas las posibilidades de elección son igualmente valiosas. Por eso es especialmente importante plantearnos qué es y como funciona. La misma palabra que usamos para referirnos a ella ya nos da una pista: estar consciente significa darse cuenta de lo que ocurre alrededor. La conciencia es una forma de conocimiento o de percepción. La conciencia moral es con lo que nos damos cuenta de lo que vale, de lo que merece la pena para la vida, de lo que es bueno -o bien, de lo que no merece la pena, de lo malo, de lo que hay que evitar-.
Los usos y costumbres sociales se refieren a las tradiciones que son memorizadas y pasadas a través de generaciones, originalmente sin la necesidad de un sistema de escritura.
El término «conciencia» puede referirse, en primer lugar, a la
percatación o reconocimiento de algo exterior o interior, siendo este
sentido susceptible de desdoblarse en otros tres al menos: el
psicológico, el epistemológico o gnoseológico y el metafísico. Se puede
emplear también para apuntar al conocimiento del bien y del mal y, en
este caso, se habla de conciencia moral. Aunque de raíces lejanas, el tema de la conciencia ha ido
adquiriendo una progresiva importancia en el desarrollo de nuestra
cultura y, pese a las críticas a que ha sido sometido desde diversos
frentes en la filosofía contemporánea, hoy juega un papel central en la
teoría moral.
El intelectualismo moral, por ejemplo, considera la conciencia moral como el conocimiento de lo que es bueno y lo que es malo. Se produce en él una identificación entre el bien y el conocimiento, por una parte, y el mal y la ignorancia por otra. En consecuencia, según el mismo, sólo obramos mal porque creemos, en nuestra ignorancia, que ese mal que hacemos es un bien para nosotros. La manera de conseguir actuar correctamente será, pues, educar a nuestra razón en los principios de la moral para que no pueda llevarnos a valoraciones incorrectas sobre la bondad o maldad de las cosas y las acciones.

El emotivismo, por el contrario, es el planteamiento de la conciencia moral como sentimiento. Según los emotivistas, por medio de la razón sólo podemos llegar a comprender lo útil o lo conveniente para determinados fines, pero no si algo es bueno o malo. La bondad o maldad de actos, palabras, etc. se siente, no se conoce racionalmente. Los juicios morales, para los emotivistas, no son más que medios para comunicar esos sentimientos y para intentar convencer a los demás de su validez.
Las “posturas” humanas

Cuando el hombre entra en relación con los objetos, además de adquirir un conocimiento de la existencia y de la esencia de los mismos también asume determinadas posturas con relación a éstos. Toda postura ante los objetos se genera en el hombre después de tener un conocimiento de ellos.

Sin embargo, al ser dos fenómenos humanos por completo distintos, el conocimiento de los objetos y las posturas ante los objetos pueden tener lugar en el hombre de manera independiente.

En efecto, para un hombre es posible tener conocimiento de un objeto sin que ello implique asumir una postura determinada ante éste; antes bien, se mantiene ante el objeto con cierta “neutralidad”.



opinión: He comprendido en este tema que la cuestión del origen de la conciencia moral es muy importante, ya que la respuesta que propongamos a la misma afectará directamente a los contenidos que podemos considerar adecuados para esta conciencia: a lo que podemos considerar bueno o malo, a los criterios que usemos para valorar y a las normas que guíen nuestras acciones.


2 comentarios:

  1. Rosa Iliana Ruiz Cruz
    Tercer semestre B
    instituto campecheno :)

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  2. http://asiankpop.foros-activos.es/t2786-k-hyunjoong-mini-album-vol2-lucky-descarga

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